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Cubiertas para piscinas

Cubiertas para piscinas

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Las cubiertas para piscina son muy útiles para conservar el agua de nuestra piscina. Cuando llega el invierno, lo más común es que no utilicemos la piscina y la mejor opción es taparla. Esto conlleva a evitar el gasto que supone volver a llenar la piscina al año siguiente y ahorrar en productos químicos para mantener el agua en buenas condiciones. Cuanto menos sucia esté el agua, más fácil será dejarla impecable para la temporada de baño.

Las cubiertas de piscina impiden también que el agua se evapore, por lo que la cantidad de agua se conservará de un año a otro.

También se convierten en un elemento de seguridad para niños y animales, evitando que éstos se caigan al agua cuando esté la cubierta puesta. Son una barrera muy resistente por su grosor y firmeza.

Tipos de cubiertas para piscinas:

  • De invierno: son más resistentes y duras para aguantar las bajas temperaturas, el viento y la lluvia.
  • De verano: evitan que el agua se evapore fácilmente y que mantenga su temperatura.
  • Enrollables: cuentan con un sistema que permite que se enrollen y desenrollen en sí mismas, por lo que son muy cómodas de quitar y poner. Suelen ser manuales, pero también existen con mando a distancia para que se activen fácilmente.
  • Retráctiles: son persianas para piscinas que se activan manualmente o mediante un botón situado en el enrollador. Suelen ser de PVC o policarbonato. Es muy práctico para limpiar y para su utilización.
  • De madera: estas cubiertas están formadas por una o dos planchas de madera que se deslizan por unos railes. Si cerramos la piscina con esta cubierta, podemos pisar sobre ella como si de un suelo se tratase. Son muy cómodas, seguras, y si queremos bañarnos, solamente tenemos que deslizar las maderas.
  • Portátiles: ya vienen prediseñadas para cada tipo de piscina, las hay redondas, rectangulares, cuadradas, … cada fabricante suele tener las suyas.

Para elegir la cubierta ideal para nuestra piscina, debemos saber qué es lo que queremos. Si nos apetece enrollarla nosotros mismos, o mejor comprarla automática y que sólo tengamos que pulsar un botón.

También depende del clima dónde tengamos instalada la piscina. Si vivimos en una zona dónde hace mucho frío en inviernos, necesitaremos una lona de invierno. Si por el contrario la temperatura se mantiene cálida durante todo el año, con una cubierta de verano nos sobrará.

Recomendaciones para conseguir buenos resultados en el mantenimiento de nuestra piscina:

  • Si en verano no vas a utilizar la piscina durante más de 4 días, te aconsejamos que pongas la cubierta de verano para evitar que se evapore el agua y se ensucie de hojas, insectos, arena, …
  • La cubierta de invierno la deberemos limpiar por ambos lados y dejarla secar antes de doblarla y guardarla en el verano.
  • Para ayudar a la cubierta a que impida que el agua se congele en invierno, llenaremos unos bidones de arena a la mitad y los echaremos a la piscina. Los bidones quedaran semihundidos y evitarán que se formen placas de hielo.
  • Si los tensores de la cubierta empiezan a estar sueltos, cámbialos. De esta forma la cubierta de la piscina será más resistente y resistirá a las condiciones climatológicas.